Marc Chagall y Henry Moore en el MACCAR

El MACCAR abre sus salas 4 y 5 con obras de la Colección del vanguardista ruso Marc Chagall y el escultor británico Henry Moore, máximo exponente de la Modernidad con sus figuras femeninas

José Antonio Dávila y Manuel Espinoza presentes en la Galería de Arte Nacional
Metáfora de las tres ventanas / 58° edición de la Bienal de Arte de Venecia
EL LEGADO DEL MAESTRO CARLOS CRUZ-DIEZ

El pasado 27 de julio, Carlos Cruz-Diez pasó a la inmortalidad en la ciudad de París, Francia. Más allá de la multiplicidad de homenajes que ahora se le rinden, Cruz-Diez será recordado como uno de los artistas más importantes del siglo XX, referencia mundial en la exploración del color, de la integración del espectador a la obra, del juego de la luz, de la velocidad, la estética del movimiento y sus múltiples variantes: el arte cinético.

El Museo de la Estampa y del Diseño Carlos Cruz-Diez (MEDI) de la Fundación Museos Nacionales (FMN) ha programado para todos los martes de agosto visitas guiadas abiertas para todos aquellos interesados en conocer y experimentar el fenómenos del movimientos, la transitoriedad de las formas y la múltiples posibilidades del color.

Las visitas podrán realizarse en el horario de 9:00 a. m. a 12:00 p. m. y 2:00 p. m. a 4:00 p. m. La actividad está diseñada para personas todas las edades, así como para grupos organizados e instituciones públicas y privadas. Para mayor información pueden comunicarse a los números 0212-5712401 y 6910.

Terror en el laboratorio: de Frankenstein al doctor Moreau,

 Es una muestra itinerante que indaga como la literatura dio origen a la ciencia ficción y el amplio impacto que ha tenido esta rama de las letras en la psique de la sociedad moderna a través del cine, el arte, la TV y la ciencia.

La muestra conduce al visitante a un recorrido por seis novelas del género gótico y el terror repartido por tres bloques temáticos; “El monstruo” (Frankenstein o el Prometeo moderno de Mary Shelley y La isla del doctor Moreau de H.G. Wells), “El doble” (El extraño caso del doctor Jekyll y Mr. Hyde de Robert Louis Stevenson, así como El hombre invisible de H.G. Wells) y finalmente “El autómata” (El hombre de la arena de E.T.A. Hoffmann y La Eva futura de Auguste Villiers de L’Isle-Adam).

Con “El monstruo” el público podrá explorar las implicaciones morales sobre la creación de seres artificiales, invención prodigiosa para unos y ofensiva para otros, cuyo debate hunde sus raíces en la mitología. Los enfrentamientos de estas posturas antagónicas aun continúan en nuestros tiempos, presente en los laboratorios biogenéticos.

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Exposiciones

Amalivaca, territorio ancestral

El imaginario de nuestros pueblos guarda un sinfín de riquezas que se revitalizan con el pasar de los años. Los ciclos naturales acompañados de sus conjuntos y conformaciones sistémicas dimensionan, en sus temporalidades, los cambios pertinentes y se quebrantan con los apólogos del olvido. El mito de Amalivaca es uno de esos fenómenos que aparecen y desaparecen en la pertinencia y necesidad de los tiempos. Evoca, radicalmente, el hecho de adecuar y hacer funcional la memoria emotiva, crítica y deconstructiva.

Los pueblos Tamanacos conservaron una mitología particular, local e identificada plenamente con la creación del hombre y la mujer sobre la tierra. La construcción comienza con la gran inundación del mundo; donde todo elemento vivo desapareció dejando en penumbras los rincones más iluminados. El gran torrente invadió las tierras cultivadas y desgarró toda pretensión de vida; con la excepción de una joven pareja que logró sobrevivir en lo más alto de una montaña y una palmera de moriche que flotaba sobre los caudales. Los altozanos para los Tamanacos eran asumidos como lugares sagrados por su cercanía al cielo. La joven pareja, después de un largo peregrinar, logró hacer contacto con los dioses; siendo Amalivaca, figura imponente y de barba frondosa, quien baja a la tierra a bendecirlos, acompañarlos y calmar las aguas revueltas. Su inquietud principal era dar vida a los espacios devastados, repoblar la tierra de hombres y mujeres, hacer de la tierra invalida; tierra fértil. El consejo de Amalivaca, aunado a las bendiciones, fue tomar la canoa y zarpar por los aluviones para regar, en el camino y las zonas baldías, las semillas de aquel moriche que los acompañó y que guardaron celosamente. Siguiendo las órdenes comenzaron a crecer las plantas, los ríos se llenaron de peces, la tierra de vida, la vida de hombres y mujeres. A partir de ese momento los herederos de la milagrosa semilla respetaron la tierra como única y absoluta. Sembraron el respeto a la tierra como hacedora de la vida.

Partiendo de la construcción del mito; el proyecto artístico Amalivaca interpreta, desde un lenguaje matérico, orgánico y contemporáneo, una nueva lectura. Nos presenta un juego de formas misteriosas, atmósfera constructiva y tenue donde la emoción de la materia, en múltiples planos, conjuga una narrativa perspicaz y autodefinida. Es un viaje que inicia desde el naciente del río Orinoco; que dibuja la luna y el sol con fuerza originaria, con presencia sublime, reconocible y ancestral.

Raúl Chacón Carrasco

Museo

Galería de Arte Nacional

Lugar de Exhibición

Sala II. Ala sur

Dirección

Avenida México, frente a Puente Brión, La Candelaria, Caracas, Venezuela

Horario

9:00 am a 5:300 pm